Eran las 21:30 horas del sábado cuando las armas escupieron fuego y acabaron con la tranquilidad de los vecinos.
Eran las 21:30 horas del sábado cuando las armas escupieron fuego y acabaron con la tranquilidad de los vecinos.
No vio nada, asegura, porque cuando escuchó las ráfagas lo primero que hizo fue decirle a su familia que se agacharan y nadie saliera, “se escuchaba horrible y rechinaron las llantas cuando iban huyendo, nunca habíamos vivido algo así”, cuenta un conocido vecino de la colonia Aviación, quien hasta ayer se encontraba sorprendido de la masacre ocurrida en la calle Cuatro Caminos.
Ayer, todavía podía observarse los manchones de sangre en el lugar del ataque y posterior enfrentamiento. Los pobladores aledaños guardan un fuerte hermetismo, incluso, hubo comercios que no abrieron sus puertas ante la presencia de policías ministeriales y perioidstas que buscaban recopilar información.
Vehículos van y vienen, y aunque no se detienen, por los baches tienen que aminorar la velocidad y los conductores asoman la cabeza hacia el suelo para observar la sangre.
“Estábamos viendo la tele cuando escuchamos los balazos, pensé que eran ‘cuetes’ pero que va, era tiros”, soltó un veterano vendedor ambulante que vive sobre la misma Cuatro Caminos, y quien asegura que fueron varios minutos de balacera sin que ninguna autoridad se hiciera presente.
Hizo la observación, que exactamente frente a donde ocurrió el enfrentamiento, dentro del lienzo charro “La Espuela”, existe un inmueble que ocupan militares, pero desconoce si esa noche estaban o no los elementos castrenses. “Yo supongo que no, porque hubieran salido a intervenir, bueno, eso digo yo, quien sabe, verdad”.
Dijo que después de que pasó el momento más crítico, y de escuchar el rechinar de unas llantas, se asomaron a la calle y vieron cuando la gente comenzó a acercarse a donde estaban los cuerpos. Por temor de que regresaran los agresores, no dejó salir a nadie de su casa, sólo observaron desde lejos.
Entre los asistentes llovían los comentarios de lo que habían escuchado, muchos balazos y “corredera de autos”, algo que pasó en cuestión de minutos y que será recordado por un buen tiempo por parte de los vecinos de La Sabana, Aviación y sus alrededores.