El ex gobernador reclamó molesto al enterarse de que pretenden mantenerlo encarcelado por un año.
El ex gobernador reclamó molesto al enterarse de que pretenden mantenerlo encarcelado por un año.
Luego de la que la Fiscalía General del Estado pidiera prisión preventiva de un año al acusarlo de los delitos de tráfico de influenza, abuso de autoridad y encubrimiento por favorecer a Javier Duarte de Ochoa, el ex gobernador interino detenido, Flavino Ríos Alvarado, criticó la calidad moral de quienes hoy lo encarcelan.
En la audiencia de imputación y de medidas de solicitud cautelar, la fiscalía acusó a Ríos Alvarado de que el 13 de octubre de 2016 se apersonó en el Aeropuerto el Lencero donde instruyó que se dieran todas las facilidades a Duarte de Ochoa para darse a la fuga.
El 14 de octubre a las 15:00 horas, Duarte de Ochoa hizo una llamada a Ricardo Casanova Morales en la que pidió una aeronave.
Posteriormente a las 16:30 horas desde un teléfono con lada de la ciudad de México, Duarte de Ochoa pidió que la aeronave se la trasladara al centro y la aeronave despegó entre 16: 50 y 17:00 horas.
De esa manera, revelaron las investigaciones, Duarte de Ochoa fue trasladado al centro de convenciones de Coatzacoalcos junto una persona no identificada para posteriormente abordar un vehículo con rumbo desconocido.