A diferencia del caso de Tampico, de hace apenas una semana, el bebé de Jenny, una niña, logró salvar su vida del violento nacimiento que sufrió y fue llevada, presuntamente, por Brianda Padrón hasta la casa de sus padres.
A diferencia del caso de Tampico, de hace apenas una semana, el bebé de Jenny, una niña, logró salvar su vida del violento nacimiento que sufrió y fue llevada, presuntamente, por Brianda Padrón hasta la casa de sus padres.
A una semana exactamente de cuando una joven embarazada salió a buscar ropa para su bebé y terminó siendo asesinada al arrancarle a su hijo del vientre, en Tampico, Tamaulipas, ahora se repite en el municipio de Lerdo de Tejada, Veracruz, en donde se gestó una tragedia en la que, al menos en este caso, el bebé pudo sobrevivir.
La pesadilla inició durante la tarde del martes 3 de abril, cuando Jenny Judith Seba Velasco, de apenas 23 años de edad, fue abordada presuntamente por Brianda Padrón Cano, afuera de las instalaciones del Hospital General de Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) del municipio de Lerdo de Tejada.
Como ocurrió en el caso de Jessica Gabriela, en Tampico, a Jenny, habitante de la localidad de Santa Teresa, le dijeron que le iban a regalar ropa para su bebé, por lo que abordó un taxi y enfilaron hacia el vecino municipio de Alvarado, ubicado a unos 30 kilómetros al norte, por la carretera Costera del Golfo.
Los familiares de la muchacha se sorprendieron al ver que el tiempo pasaba y ella no regresaba del hospital, de modo que cerca de las 5 de la tarde empezaron a investigar su paradero y dieron con el chofer del vehículo de transporte público, un sujeto apodado “el conejo”, quien les dijo que condujo hasta la comunidad rural de Punta Arena, pero después no supo qué más había sucedido.
Preocupadas, la suegra y la cuñada de esta joven, se trasladaron hasta la localidad y en la carretera que conecta a Lerdo de Tejada con Alvarado, a unos cientos de metros del camino, en el rancho “Santa Rita” que ya pertenece al municipio de Alvarado, encontraron el cuerpo sin vida de la joven, a quien le habían arrancado su bebé del vientre.
La joven Jenny iba vestida con una blusa de color rojo y leggins blancos, conjunto acompañado de una bolsa de mano del mismo color; un gran corte horizontal dejó a la vista sus entrañas, con la vida robada: la de ella y la de su bebé.
Ya cerca de las 11 de la noche arribaron las autoridades de la Policía Municipal de Alvarado, así como la Policía Ministerial y Servicios Periciales, quienes iniciaron las diligencias correspondientes para el levantamiento del cuerpo y para el esclarecimiento del crimen.
Recuperación
A diferencia del caso de Tampico, de hace apenas una semana, el bebé de Jenny, una niña, logró salvar su vida del violento nacimiento que sufrió y fue llevada, presuntamente, por Brianda Padrón hasta la casa de sus padres.
La familia de ella fue la que confesó a las autoridades que ella les había contado que estaba embarazada y que iba a viajar a Boca del Río para dar a luz, por lo que durante la noche del martes regresó con la bebé en brazos y la dejó ahí, para desaparecer después.
Los familiares, poco después, se enteraron del asesinato de la verdadera madre de la niña, de modo que ‘sacaron conclusiones’ y decidieron entregar a la bebé a las autoridades, quienes la llevaron a un lugar seguro y proveyeron de atención médica.
Durante la tarde de este miércoles 4 de abril, el Grupo de Coordinación Veracruz ofreció una recompensa de un millón de pesos para quien proporcione información que pueda dar con el paradero de Brianda Padrón Cano, presunta responsable del homicidio de Jenny y de la sustracción de la niña.