Al conmemorarse 108 años de la lucha sangrienta, los ciudadanos se sienten sometidos bajo la dictadura de los gobernantes y la invasión de empresas extranjeras que los explotan.
Al conmemorarse 108 años de la lucha sangrienta, los ciudadanos se sienten sometidos bajo la dictadura de los gobernantes y la invasión de empresas extranjeras que los explotan.
Un siglo después del inicio de la Revolución Mexicana, los choapenses consideran que no tienen nada que festejar, las dictaduras se siguen ejerciendo a través de los cacicazgos, los derechos laborales son pisoteados por empresas privadas y extranjeras protegidas por el gobierno mientras que los campesinos sufren para mantener sus tierras.
Choapenses entrevistados por PRESENCIA confirman lo escrito por el autor del libro “Pobre patria mía” Pedro Ángel Palou quien señala que un siglo después de la lucha sangrienta el país vive "sin rumbo, desangrado".

El escritor, que antes noveló también la vida del héroe revolucionario Emiliano Zapata, apunta que "hoy no tenemos rumbo ni país, estamos en otra guerra civil (enfrentamientos entre cárteles y el combate gubernamental al crimen organizado), nos estamos desangrando quizá por razones más innobles...Los festejos son iguales que el país, sin rumbo, igual de fatuos".
Para los choapenses la dictadura que ejercía Porfirio Díaz antes del movimiento de la Revolución Mexicana se sigue practicando, por ejemplo, familiares y amigos siguen ocupando cargos públicos como ocurrió con el Partido Revolucionario Institucional que gobernó durante 70 años, uno de los antecedentes es Veracruz con el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, que le cedió el cargo a Javier Duarte de Ochoa que saqueó al estado.
Otro ejemplo que citaron fue en Las Choapas, luego de que Renato Tronco Gómez fue alcalde en dos ocasiones, diputado local y ahora quien dirige los destinos del presupuesto municipal es su hermano Miguel Ángel Tronco Gómez.
El comerciante y luchador social, Francisco Jiménez Alejandro, dijo que estos problemas de la política en el país se dan desde el origen, porque cuando se realizó el movimiento realmente fue la gente más necesitada quien actuó y los beneficios fueron para los ricos.
“El PRI llegó al poder y había momentos en que ellos decidían a quien le darían una candidatura, todo era del PRI, quizá había algunos alcaldes de otro partido, pero siempre gozaban de libertad para elegir a quien gobernaría”, dijo Jiménez Alejandro.

Explicó que prueba de que la sociedad estaba harta de tanta dictadura que ahora se vio reflejado en las recientes elecciones, donde decidieron elegir a Morena para que gobierne, pero se dio por el hartazgo social.
Agregó que existen empresas que se aprovechan de la pobreza, dan créditos como la tienda Elektra, que ofrece productos con pagos chiquitos, pero el producto sube de precio hasta en un 60 por ciento.
Esta situación es aprovechada por las tiendas como Coppel, Banco Azteca, entre otras para afectar a los más necesitados, además de empresas que dan préstamos con altos intereses, y esto obedece a los capitales extranjeros, que hacen uso de los pobres para obtener dinero, explicó el ama de casa Rosario Aguilar.
Cuando la Revolución Mexicana se dio el reparto de tierras para que los más necesitados las usaran para producir, sin embargo, actualmente los agricultores son discriminados al no recibir ayuda, subrayó Bernabé Pérez.
Dijo que el campo es uno de los sectores que han sido discriminados por el gobierno, pues las ayudas no llegan a ejidos como Fernando López Arias, ubicado entre los límites de Las Choapas y Minatitlán, donde la ganadería actualmente enfrenta problemas porque ni siquiera les entregan los aretes para los bovinos.
Explicó el ganadero que esto les provoca problemas, porque no pueden sacar guías, ni vender y los compradores les cobran 400 pesos sólo por el hecho de no tener los aretes.
Expresó que los apoyos para el campo también son racionados en exceso o ni siquiera llegan “dijeron que iban a dar abono, líquido y nos hicieron firmar un papel y sólo para engrandecerse ellos allá arriba, porque nunca llegó nada”, finalizó.
Por su parte el campesino Fidel Gómez López, del ejido Rafael Murillo Vidal, dijo que los apoyos que llegan son pocos y no alcanza; sin embargo, explicó que hay programas que no son para todos, porque si no tienes ganado no puedes accesar a ellos.
Explicó que existen muchas necesidades para el campo, pero lo que más les afecta es que todo está caro, los fertilizantes, las vacunas y todo lo relacionado con el campo tiene costos elevados que muchas veces no pueden cubrir.
Mientras tanto, existe desigualdad laboral, por ejemplo un empleado de Petróleos Mexicanos, tiene un salario de mínimo de 10 mil pesos a la catorcena, sin embargo, dependiendo de la categoría obtiene más beneficios.
No obstante, un obrero que labora para una compañía subcontratada para Petróleos Mexicanos, gana desde mil 200 pesos hasta los mil 800 a la semana, depende de la categoría o en qué área se desempeñe, no obstante, no gozan de beneficios como un trabajador de Pemex que hasta gastos para dieta les dan.
Francisco Rodríguez, laboró para una compañía que realizaba trabajos de construcción para Pemex, ellos hacían las tareas más pesadas, su salario era de mil 500 a la semana, pero realmente este salario era para subsistir, ya que no les proporcionaban gratificaciones por puntualidad u horas extras, por lo que prácticamente los trabajadores son explotados mientras que grandes empresas sólo se enriquecen.