Tramitan créditos que el cliente no autorizó, pero sí utilizan sus documentos personales y huellas dactilares, víctimas son del área rural.
Tramitan créditos que el cliente no autorizó, pero sí utilizan sus documentos personales y huellas dactilares, víctimas son del área rural.
Agentes ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE), investigan presuntos hechos de fraude en la tienda Coppel de este municipio, concretamente de su banco, ya que al menos dos personas presentaron denuncias penales en las que señalan que sin su autorización, cobraron créditos de varios miles de pesos y ahora quieren que los pague el cliente.
De acuerdo con las indagatorias de las autoridades ministeriales, la tienda sólo optó por despedir a dos empleados, pero no se está haciendo responsable del pago de los créditos de las víctimas, quienes son personas de la zona rural.
“Nos dicen firmen aquí, ponga su huella acá, vuelva a firmar; como somos gente del rancho, no sabemos ni en qué momento autorizamos nosotros sacar dinero”, dijo una de las partes agraviadas en su denuncia, cuya tarjeta ya tiene una deuda superior a los 16 mil pesos.
Las investigaciones sobre este caso continúan por parte de la Policía Ministerial del Estado y hasta el momento ningún representante de dicha tienda departamental, se ha presentado a dicha dependencia para conocer la situación.
“Como son gente de la zona rural, se aprovechan, porque les piden sus documentos, les abren las cuentas, les dan su tarjeta de débito para que sus familiares les depositen dinero, algunos que tienen hijos o hermanos en Estados Unidos, y resulta que de la noche a la mañana ya adeudan 15 o 20 mil pesos, dinero que nunca recibieron”, explicó un agente a cargo de las indagatorias.
Los denunciantes lo único que piden es que se les eliminen esas deudas, porque no están de acuerdo en pagar lo que no recibieron ni autorizaron por voluntad, sino que utilizaron sus documentos para cometer tal fraude.