Los jóvenes, principalmente, son quienes están dejando su tierra natal para irse a Monterrey; cuando vuelven, ya no quieren hablar dialecto.
Los jóvenes, principalmente, son quienes están dejando su tierra natal para irse a Monterrey; cuando vuelven, ya no quieren hablar dialecto.
El fenómeno de migración está presentándose en poblados indígenas de Las Choapas con alta incidencia en los últimos meses, principalmente en personas jóvenes quienes están enfocándose en viajar a Monterrey, por cuestiones laborales.
Esto también está generando con el paso del tiempo, que cada vez se pierda el habla de los dialectos, aunado a que no hay ninguna dependencia que promueva la cultura de lenguas maternas en zonas indígenas, plantearon representantes de esas comunidades y especialistas en el tema.
Armando Bonaparte Arriaga, quien ha desempeñado cargos representativos en la zona de Ignacio López Rayón, una comunidad indígena de este municipio, señala que en los últimos meses, pese a la pandemia, mucha gente de la sierra se ha marchado de Las Choapas, en busca de mejores oportunidades laborales.

Y puso como ejemplo, una comunidad netamente indígena, donde este problema se está presentando con mayor fuerza: Arroyo de Enmedio, donde los jóvenes de 17, 18 y 19 años se están yendo a la ciudad de Monterrey. “La verdad es que últimamente Monterrey está siendo este visto como un punto muy importante en cuestiones de trabajo, muchos indígenas la verdad se han ido y le preguntas a cualquiera dónde va y te dice que a Monterrey”.
“También en la zona de Xochitlán y Felipe Ángeles mucha gente se ha ido y precisamente esto hace que cuando regresan ya no quieren hablar su lengua, ya sienten pena, ya no quieren reconocer de donde salieron, entonces, esto está generando que se vaya olvidando más que nada el dialecto que ellos hablan”, planteó Bonaparte Arriaga.
Señaló que por parte del Gobierno local no hay ninguna instancia que promueva las lenguas maternas, ni siquiera existe una Dirección de Pueblos Indígenas desde la administración de Marco Antonio Estrada Montiel, quien también a mediados de su gobierno eliminó esa oficina de la estructura municipal.
En la zona rural, destacó, solamente Eugenia Sánchez López, quien es una activista que también habla dialecto, es quien estuvo visitando algunas comunidades para promover precisamente esa cultura de las lenguas maternas, pero no tuvo el apoyo esperado de las instancias correspondientes.
Consideró que esto se trata de hacer un trabajo conjunto, porque no se le puede dejar la tarea a una sola asociación como la que encabeza Eugenia Sánchez, se requieren de apoyos de instancias oficiales, pero al no haber ese interés gubernamental, cada vez desaparece esa cultura de los dialectos en las comunidades indígenas.
“Creo que debe ser un orgullo hablar alguna lengua, no es como muchos dicen que somos indios, indígenas o los de abajo, para nada, esto es un patrimonio que tenemos y que se debe de impulsar, son partes de nuestras raíces, de nuestras culturas y debemos de darlo a conocer con orgullo”, planteó Armando Bonaparte.
Por su parte, la investigadora Martha Patricia García Arenas, señaló que Las Choapas, al ser un municipio con inmigración de personas de otras regiones, tiene una diversidad lingüística amplia, pues se habla Tsotsil, Chol, Zoque, Tzeltal, Totonaco, Chinanteco, Zapoteco entre otras, pero en los últimos años han comenzado a desaparecer esos idiomas por la discriminación y la evolución en la sociedad.
Maestra en Estudios Sobre Diversidad Cultural y Espacios Sociales y licenciada en Ciencias de la Comunicación, García Arenas recordó que la diversidad lingüística se dio en la región cuando inició el proceso de poblamiento.
“Esto como consecuencia de varios factores, en un primer momento por la extracción petrolera y ahí empezamos a tener una movilización de la población del istmo, considerando que entre Oaxaca y Veracruz había un proyecto de la construcción del ferrocarril Transístmico, que luego se enlazó con la exploración petrolera”, señaló la investigadora.
Explicó que mayormente la diversidad está en los límites con otros estados, por ejemplo: con Chiapas, cuando se construyó la presa de Malpaso, “en Emiliano Zapata, Río Playa Samaria, hay personas que llegaron de la zona norte del estado y hablaban Totonaco, señaló que por falta de una infraestructura carretera es que estas personas se quedaron en esta región”.
Reconoció que en los últimos años muchas personas han cambiado su diversidad lingüística por la evolución social, además de la discriminación que viven, sobre todo la juventud, que ya se relaciona con otras regiones y por adaptación deciden dejar de hablar su lengua materna.
De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Las Choapas hay 6 mil 734 personas que hablan alguna lengua indígena, de ese total, 6 mil 594 también hablan el español, y 132 habitantes de plano sólo hablan algún dialecto.
Del total de población que habla alguna lengua materna 3 mil 328 son hombres y 3 mil 406 son mujeres.
Los ejidos choapenses que tienen como nativos a habitantes chiapanecos y que todavía hablan el zoque y tzotzil son: Ocotal, Río Playa Samaria, Lázaro Cárdenas, Xochitlán, Francisco I. Madero, El Satélite, Constituyentes 1, Constituyentes 2, La Barrosa, Amatan, Playa Santa, Plutarco Elías Calles, Revolución, Nuevo Ixtacomitán, Nuevo Presidio, Río Playas, Las Brujas, Benito Juárez y San Lorenzo.
En el ejido Rafael Murillo Vidal, se habla el Chinanteco, y gran parte de sus habitantes –los fundadores- de esta comunidad provienen del estado de Oaxaca, ya que en una reubicación para dotar de tierras, muchas familias aceptaron venirse a vivir en Las Choapas hace más de 30 años, señalan conocedores de la historia.