Aunque la representación del Gobierno del Estado recibió sus demandas, desconfían que haya respuesta y atención a conflicto por los daños provocados por la compañía china.
Aunque la representación del Gobierno del Estado recibió sus demandas, desconfían que haya respuesta y atención a conflicto por los daños provocados por la compañía china.
El alcalde de Moloacán, Eleazar Alcántara Martínez, volvió a incumplir con ciudadanos de comunidades rurales que este lunes acudieron al Palacio Municipal para participar en una mesa de diálogo sobre las afectaciones que, aseguran, ha provocado la empresa china Sinopec con trabajos de exploración petrolera en la región.
La reunión había sido pactada para las diez de la mañana, luego del bloqueo carretero realizado el pasado sábado en el entronque de Tlacuilolapan, donde campesinos, ganaderos y habitantes de comunidades de Moloacán y Las Choapas obligaron al alcalde a negociar bajo el sol para liberar una vía que afectó durante casi tres horas el paso hacia Villa Cuichapa y la comunicación entre Las Choapas y Nanchital.
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Sin embargo, de acuerdo con los inconformes, al llegar al Palacio Municipal nadie del Ayuntamiento los recibió. Tampoco se presentaron representantes de Pemex, Sinopec ni funcionarios municipales que dieran una explicación formal por la ausencia del alcalde.
“Son las diez veintidós. Teníamos agendada una reunión a las diez en punto. Ayer nos confirmaron que estaría personal de Política Regional, el alcalde, gente de Sinopec y Pemex, pero hasta el momento nadie nos atiende”, reclamó uno de los representantes comunitarios.
Los ciudadanos entre los que se encontraban autoridades como el agente municipal de Villa Cuichapa, el comisariado ejidal de Tlacuilolapan y representantes comunitarios como Matías Mendoza e Israel Gómez Domínguez, entre otros, denunciaron que esta es la segunda ocasión en que Eleazar Alcántara falta a su palabra, pues antes del bloqueo del sábado también habría cancelado una reunión pactada para el jueves en la casa ejidal de Tlacuilolapan.
“Queda claro que el bloqueo se dio porque el alcalde se comprometió a una reunión y no asistió. Hoy, por segunda ocasión, tampoco cumple. Fue un acuerdo público y otra vez vemos falta de disposición”, señalaron.
Los inconformes acusan que Sinopec ha provocado daños en viviendas, caminos, pozos de agua y mantos freáticos, además de afectaciones ambientales derivadas de sus trabajos exploratorios. Aseguran que la empresa realiza detonaciones y movimientos de maquinaria sin dejar beneficios sociales suficientes en las comunidades donde opera.
“Ellos cobran en dólares, se llevan el dinero y a las comunidades no nos apoyan en nada. Hay muchas obras que hacer. Si ya hubo algún arreglo, que lo transparenten y digan en qué se va a invertir ese recurso”, reclamaron.
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Entre las comunidades representadas se mencionaron Villa Cuichapa, Tlacuilolapan, Arroyo Blanco y otras localidades de Moloacán, además de habitantes de zonas vecinas de Las Choapas como El Pajaral, El Sacrificio y Ceiba Blanca.
Los pobladores también rechazaron que su movimiento tenga fines políticos. Aseguraron que no hay campañas ni elecciones de por medio, sino una exigencia directa para que el alcalde asuma su responsabilidad como primera autoridad municipal.
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“Esto no es grilla. Los tiempos electorales ya pasaron. Lo que queremos es que se pongan a trabajar, que haya resultados y que se atienda a las comunidades”, expresaron.
Autoridades comunitarias de Villa Cuichapa señalaron que existen reportes de casas fracturadas, láminas dañadas, pozos afectados y caminos deteriorados por las actividades de la empresa. Pidieron que Sinopec envíe personal técnico y especialistas para verificar las afectaciones y responder por los daños.
“La gente está molesta por las detonaciones. Hay viviendas con fracturas, problemas en los pozos y caminos destrozados. Venimos a exigir que la empresa responda”, declaró uno de los representantes.
De manera confusa, durante el transcurso del día comenzó a circular la versión de que el alcalde habría sostenido una reunión privada con representantes de Sinopec dentro del Palacio Municipal e incluso firmado una minuta cuyos términos nunca fueron dados a conocer a los representantes comunitarios.
Sin recibir personalmente a los inconformes en Palacio Municipal, la única postura pública emitida por Eleazar Alcántara fue mediante un mensaje difundido en su página personal de Facebook, donde aseguró que la reunión únicamente había sido reprogramada de las diez de la mañana a las doce del día y acusó una presunta falta de comunicación entre los propios representantes comunitarios.
“Es lamentable que aún cuando se les dijo que estamos abiertos al diálogo y se les planteó esa mesa, tergiversen la información”, escribió el alcalde.
Finalmente, alrededor de las catorce treinta horas, los inconformes sostuvieron una reunión en la casa ejidal de Tlacuilolapan con el representante de Política Regional del Gobierno del Estado, Raúl Vertiz Hernández, aunque sin la presencia de funcionarios de Sinopec.
Durante el encuentro, los ciudadanos expusieron nuevamente sus demandas e inconformidades relacionadas con daños a viviendas, caminos, agua potable y presuntas afectaciones ambientales. No obstante, al término de la reunión indicaron a PRESENCIA Sureste que no existe confianza en que sus peticiones sean realmente atendidas.
Los representantes comunitarios adelantaron que analizarán la situación y decidirán en los próximos días qué postura asumirán y cuáles serán las acciones a seguir.
Asimismo, descartaron completamente a Eleazar Alcántara como interlocutor en futuras negociaciones, al acusarlo de mentirles reiteradamente y no cumplir con los acuerdos asumidos públicamente frente a las comunidades.