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Arturo Reyes Isidoro

Prosa Aprisa

El próximo Informe, ¿sólo por las redes sociales?

24/08/2011 10:27 a.m.
Sin querer, acaso el senador priista Manlio Fabio Beltrones acaba de aportar una valiosa idea al gobierno de Veracruz para ahorrar recursos, ahora que se vive una crisis por falta de fondos y por la enorme deuda pública que se heredó.

Ayer, el padrino político del dirigente estatal del PRI, Héctor Yunes Landa, anunció que a fin de no gastar en grandes ceremonias ni en campañas publicitarias, hará uso de las nuevas (y ya no tan nuevas) tecnologías de la información para rendir su informe al frente del Senado el martes de la próxima semana.

Por lo pronto, según dio cuenta ayer el diario El Universal, ya subió un video a la red, de apenas un minuto con 40 segundos, para invitar a los ciudadanos a interactuar con él por internet en su informe.

El sonorense, quien estuvo ligado a don Fernando Gutiérrez Barrios, con el que se formó y se fogueó, aseguró que no gastará en hacer grandes ceremonias con miles de invitados, en lo que pareciera una clara alusión a la diputada precandidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, quien gastó 5 millones 365 mil pesos en su informe que rindió el pasado 14 de agosto.

En el PRI, lo mismo que en el PAN, siempre se habla de cambio, que nunca es tal pues sus políticos practican lo que en ciencias políticas denominan el “gatopardismo” o lo “lampedusiano”, que consiste en cambiar todo para que nada cambie, en alusión a la paradoja expuesta en la novela El gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lamapedusa.

Pero ahora sí, tiene que reconocerse, Beltrones hace una verdadera innovación e introduce una nueva práctica en la forma de hacer política en México, sorprendente además porque se trata de un sesentón y no de un joven, que recurre a las nuevas tecnologías de la información, algo que llama mucho la atención pues si algo caracteriza a los políticos de la vieja guardia es su resistencia al cambio, como lo vemos aquí mismo en Veracruz con Héctor Yunes Landa que, como oportunamente lo señalé en este espacio, todavía sigue apostando a los medios impresos ignorando o desdeñando la enorme penetración que tienen los portales informativos.

Quiera que no, por las mismas características de la nueva herramienta que utilizará, Manlio Fabio ha dicho que no quiere hacer de su informe un monólogo sino un diálogo donde escuche propuestas. Con las redes sociales no le queda de otra. Tiene que reconocérsele también la valentía por el paso que va a dar, pues seguramente no sólo va a recibir propuestas de los cibernautas, sino incluso insultos, mentadas y más.

Sobre el tema, el mismo diario El Universal informó el lunes que los políticos mexicanos (no todos, cabría aclarar) se capacitan en el manejo de las redes sociales. Recuerda que el número de usuarios en México y potenciales votantes, que podrían definir la votación presidencial en 2012, no es nada despreciable: más de 22 millones de usuarios de Facebook y 4.5 millones de Twitter.

Miguel Carbonell, investigador de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y profesor de la Facultad de Derecho declaró al llamado “El gran diario de México” que este nuevo camino para comunicar y contactar a la gente ha generado una nueva necesidad y un proceso “de aprendizaje”, ya que la mayoría de los políticos “no lo saben usar, ni ellos en lo personal, ni sus equipos de comunicación social”.

De ahí, agrega, el surgimiento de empresas de coaching —las mismas que antes daban otro tipo de asesorías, de relaciones públicas, de marketing político o de consultorías— para asesorar a los políticos, con el fin de que no cometan errores, que interactúen de forma correcta con sus followers o seguidores —“sin exhibirse”— y que lo que quieran comunicar llegue al objetivo.

“Efectivamente, los políticos tienen muchos temores de exhibirse, por ejemplo, como gente que no sabe escribir, que tiene faltas de ortografía, pues es gente muy ocupada que no sabe bien a bien qué poner, no tiene tiempo para pensar”, según Carbonell, “quien cuenta con la nada despreciable cantidad de casi 40 mil seguidores en Twitter”.

Experto en derecho constitucional y derechos fundamentales, con trabajos en temas como el derecho a la información y transparencia gubernamental, entre otros –se agrega–, Carbonell destaca que las redes sociales permitirán también colocar temas de corte ciudadano en la agenda pública y que no se colocarían en los medios de comunicación tradicionales.

 “Las redes sociales ya forman parte indispensable del quehacer político, creo que han venido a suministrar un nuevo canal de interacción entre los políticos y los ciudadanos. Me parece que van a jugar un papel definitorio en las elecciones de 2012”.

Bajo esa tesis, la ecuación es sencilla: político que no use las redes sociales se quedará completamente fuera de un sector vital de la comunicación. “Un político que no participe en redes sociales o que participe de forma deficiente, es un mal político actualmente. En un régimen democrático, la política exige comunicación, contacto con la ciudadanía, vínculos y una constante explicación de por qué se hacen las cosas y eso contribuye a fortalecer la legitimidad de un régimen o de un gobierno”, señala Carbonell.

“Los políticos que más éxito tendrán, son los que puedan suscitar mayor sentimiento de empatía, de conexión, entre el usuario de la red social y lo que se está poniendo por el político”.

¿Cuántos políticos, funcionarios, alcaldes, “servidores” públicos veracruzanos en general cree usted que saben hacer uso de las nuevas herramientas? ¿Cuántos, uso correcto? ¿Creerá que muchos no saben siquiera enviar un mensaje por un teléfono celular sencillo?

Pero volviendo al principio, Manlio Fabio Beltrones deberá ser, sin duda, un buen laboratorio para ver cómo le funciona el uso de las redes sociales el próximo martes.

En Veracruz se sabe que el gobernador Javier Duarte sabe hacer uso del Twitter, como lo ha demostrado cuando ha informado en tiempo real en el momento en que se han dado algunos hechos violentos, adelantándose a su propio aparato de comunicación social.

¿Se evaluará, en aras de la austeridad, si el próximo Informe de Gobierno se promueve por las redes sociales y se evita un gasto oneroso en los medios tradicionales? Al no haber comparecencia, ¿se abrirá un diálogo el día de la presentación del Informe para escuchar a los ciudadanos? ¿Se dará el gran paso en Veracruz? ¿Se entrará de lleno a esta nueva forma de hacer comunicación política?Sin querer, acaso el senador priista Manlio Fabio Beltrones acaba de aportar una valiosa idea al gobierno de Veracruz para ahorrar recursos, ahora que se vive una crisis por falta de fondos y por la enorme deuda pública que se heredó.
Ayer, el padrino político del dirigente estatal del PRI, Héctor Yunes Landa, anunció que a fin de no gastar en grandes ceremonias ni en campañas publicitarias, hará uso de las nuevas (y ya no tan nuevas) tecnologías de la información para rendir su informe al frente del Senado el martes de la próxima semana.

Por lo pronto, según dio cuenta ayer el diario El Universal, ya subió un video a la red, de apenas un minuto con 40 segundos, para invitar a los ciudadanos a interactuar con él por internet en su informe.

El sonorense, quien estuvo ligado a don Fernando Gutiérrez Barrios, con el que se formó y se fogueó, aseguró que no gastará en hacer grandes ceremonias con miles de invitados, en lo que pareciera una clara alusión a la diputada precandidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, quien gastó 5 millones 365 mil pesos en su informe que rindió el pasado 14 de agosto.

En el PRI, lo mismo que en el PAN, siempre se habla de cambio, que nunca es tal pues sus políticos practican lo que en ciencias políticas denominan el “gatopardismo” o lo “lampedusiano”, que consiste en cambiar todo para que nada cambie, en alusión a la paradoja expuesta en la novela El gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lamapedusa.

Pero ahora sí, tiene que reconocerse, Beltrones hace una verdadera innovación e introduce una nueva práctica en la forma de hacer política en México, sorprendente además porque se trata de un sesentón y no de un joven, que recurre a las nuevas tecnologías de la información, algo que llama mucho la atención pues si algo caracteriza a los políticos de la vieja guardia es su resistencia al cambio, como lo vemos aquí mismo en Veracruz con Héctor Yunes Landa que, como oportunamente lo señalé en este espacio, todavía sigue apostando a los medios impresos ignorando o desdeñando la enorme penetración que tienen los portales informativos.

Quiera que no, por las mismas características de la nueva herramienta que utilizará, Manlio Fabio ha dicho que no quiere hacer de su informe un monólogo sino un diálogo donde escuche propuestas. Con las redes sociales no le queda de otra. Tiene que reconocérsele también la valentía por el paso que va a dar, pues seguramente no sólo va a recibir propuestas de los cibernautas, sino incluso insultos, mentadas y más.

Sobre el tema, el mismo diario El Universal informó el lunes que los políticos mexicanos (no todos, cabría aclarar) se capacitan en el manejo de las redes sociales. Recuerda que el número de usuarios en México y potenciales votantes, que podrían definir la votación presidencial en 2012, no es nada despreciable: más de 22 millones de usuarios de Facebook y 4.5 millones de Twitter.

Miguel Carbonell, investigador de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y profesor de la Facultad de Derecho declaró al llamado “El gran diario de México” que este nuevo camino para comunicar y contactar a la gente ha generado una nueva necesidad y un proceso “de aprendizaje”, ya que la mayoría de los políticos “no lo saben usar, ni ellos en lo personal, ni sus equipos de comunicación social”.

De ahí, agrega, el surgimiento de empresas de coaching —las mismas que antes daban otro tipo de asesorías, de relaciones públicas, de marketing político o de consultorías— para asesorar a los políticos, con el fin de que no cometan errores, que interactúen de forma correcta con sus followers o seguidores —“sin exhibirse”— y que lo que quieran comunicar llegue al objetivo.

“Efectivamente, los políticos tienen muchos temores de exhibirse, por ejemplo, como gente que no sabe escribir, que tiene faltas de ortografía, pues es gente muy ocupada que no sabe bien a bien qué poner, no tiene tiempo para pensar”, según Carbonell, “quien cuenta con la nada despreciable cantidad de casi 40 mil seguidores en Twitter”.

Experto en derecho constitucional y derechos fundamentales, con trabajos en temas como el derecho a la información y transparencia gubernamental, entre otros –se agrega–, Carbonell destaca que las redes sociales permitirán también colocar temas de corte ciudadano en la agenda pública y que no se colocarían en los medios de comunicación tradicionales.

 “Las redes sociales ya forman parte indispensable del quehacer político, creo que han venido a suministrar un nuevo canal de interacción entre los políticos y los ciudadanos. Me parece que van a jugar un papel definitorio en las elecciones de 2012”.

Bajo esa tesis, la ecuación es sencilla: político que no use las redes sociales se quedará completamente fuera de un sector vital de la comunicación. “Un político que no participe en redes sociales o que participe de forma deficiente, es un mal político actualmente. En un régimen democrático, la política exige comunicación, contacto con la ciudadanía, vínculos y una constante explicación de por qué se hacen las cosas y eso contribuye a fortalecer la legitimidad de un régimen o de un gobierno”, señala Carbonell.

“Los políticos que más éxito tendrán, son los que puedan suscitar mayor sentimiento de empatía, de conexión, entre el usuario de la red social y lo que se está poniendo por el político”.

¿Cuántos políticos, funcionarios, alcaldes, “servidores” públicos veracruzanos en general cree usted que saben hacer uso de las nuevas herramientas? ¿Cuántos, uso correcto? ¿Creerá que muchos no saben siquiera enviar un mensaje por un teléfono celular sencillo?

Pero volviendo al principio, Manlio Fabio Beltrones deberá ser, sin duda, un buen laboratorio para ver cómo le funciona el uso de las redes sociales el próximo martes.

En Veracruz se sabe que el gobernador Javier Duarte sabe hacer uso del Twitter, como lo ha demostrado cuando ha informado en tiempo real en el momento en que se han dado algunos hechos violentos, adelantándose a su propio aparato de comunicación social.

¿Se evaluará, en aras de la austeridad, si el próximo Informe de Gobierno se promueve por las redes sociales y se evita un gasto oneroso en los medios tradicionales? Al no haber comparecencia, ¿se abrirá un diálogo el día de la presentación del Informe para escuchar a los ciudadanos? ¿Se dará el gran paso en Veracruz? ¿Se entrará de lleno a esta nueva forma de hacer comunicación política?

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